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Usuario: Kruela
Experiencia nº 42
EXPERIENCIAS PERSONALES DE TERROR EN LA CASA DE KRUELA
Pensamientos que se hacen realidad
Kruela
Hacía tiempo que no me ocurría nada raro así que esto fue una sorpresa. Esto me pasó en el verano del 2.001, hace poco. Un día pensé en mi primo (vive en Francia con su familia y hacía años que no sabía nada de él, ni siquiera noticias por parte de mi familia).

Lo imaginé en casa de uno de nuestros tíos comunes. Acto seguido lo imaginé en casa de mi madre, visitándola, junto a su mujer e hijos, e imaginaba además a mi madre llamándome para que fuéramos a su casa y así reunirnos los primos en su casa.

Una semana después mi madre me llamó por teléfono para decirme que mi primo estaba allí, que cogiera el coche y fuera a verles. Alucinante. Cuando llegué le pregunté dónde se alojaba y me dijo que en casa de nuestro tío común antes mencionado.

Esto se quedó como un pequeño recuerdo en mí que resurgió cuando en septiembre me ocurrió otra pequeña curiosidad.

Estaba cenando con unos amigos en un restaurante. Me levanté porque no me encontraba muy bien y cuando volví del baño y me senté ví ante mis ojos en una imagen muy muy muy fugaz, un tatuaje. No le dí importancia y seguí con la cena.

Poco después mi compañera de la derecha se giró y me dijo: ¡Ah, ya me he hecho el tatuaje!. Se quitó el pelo de la espalda y me mostró un tatuaje. Muy bonito sí, pero yo me quedé con la boca abierta no por el tatuaje, sino porque lo había visto antes en mi mente. Recuerdo que lo conté en la mesa y fue muy divertido porque el tema se desvió hacia estos temas.