| Hola Kruela,aquí Becky,otra vez,estuve revisando los relatos y encontré una muy parecida a la que les voy a contar"caminando de la mano del diablo/el pata de cabra" es algo parecida a la mía,esta historia se la contó mi abuela a mi madre y ella a su vez me la contó a mi.
Hace muchísimo tiempo cuando mi abuela era una niña,no existían carreteras,era un pueblo muy pequeño, había bastante monte alrededor y la mayoría de la gente no contaba con electricidad en sus casas,se alumbraban con velas,eran chozas muy humildes y la gente se dedicaba al campo,no tenían estufa,por lo que cocinaban con leña (madera) que tenían que traer del monte.
Aquí en este pueblo vivía una familia muy humilde compuesta únicamente de la madre y 2 hijos,pues el padre había muerto hace mucho,la niña contaba con 12 años y el mas pequeño con tan solo 4 años,ese día la madre debía ir al monte a conseguir mas leña ,pues ya se les había acabado,pensando que lo mejor sería ir sola,le dijo a su hija que cuidara de su hermanito mientras ella iba por la leña, así se tardaria menos tiempo en regresar,hecho esto, partió rumbo al monte.
como a los 5 minutos,regresa y le dice a su hija,creo que mejor me llevo al niño,no quiero que me lo descuides,a lo que la niña le respondió que estaba bien,vio como su madre lo tomó de la manita y se lo llevó.
Pasó un poco más de una hora desde que la madre se fue,cuando regresó con un buen tercio de leña,lo primero que preguntó fue: - ¿Has bañado al niño ya?
Y la niña le respondió:
- ¿Cuál niño? - si te lo llevaste,regresaste por él,¿no lo recuerdas? - - No,yo no he regresado desde que me fui,¿dónde esta el niño?
Empezaron a buscarlo,la niña con lágrimas en los ojos le insistia a su madre:
-Tu te lo llevaste,eras tú,yo te vi. -
Se organizó una búsqueda enseguida,pues ya casi anochecia,el niño no se encontró ese día,ni el siguiente,8 días pasaron cuando un campesino que iba a su milpa, miró lo que parecía ser huesos,a la orilla de una brecha lejana,dio parte a las autoridades e inmediatamente vinieron a ver,pudiendo constatar que los huesos pertenecían a un niño pequeño,lo más escalofriante es que los huesos estaban limpísimos,como si los hubieran limpiado con muchísima destreza,sin huellas de garras.
Se les dio cristiana sepultura y regaron agua bendita por todas las brechas que llevaban al pueblo.
Existe otra historia como esta, con la diferencia de que eran 2 niños los que se extraviaron, éstos si se salvaron pues llevaban consigo un perrito y eso fue lo que les protegió.
|