Hola kruela, antes que nada te mando
saludos y aprovecho para decirte que tu pagina está muy padre, a continuación
te hago llegar una leyenda que cuentan mucho por acá en Guadalajara, Jalisco.
Cuenta la leyenda que hace algún tiempo, vivió un niño,
que tenia por nombre Nacho.
Nacho nació con un mal, el cual, le hacía
tenerle mucho miedo a la oscuridad, así que sus padres se veían obligados a
mantenerle las luces de su recamara prendidas todas las noches mientras dormía.
Resulto ser que una noche el niño ya estaba dormido y
como de costumbre con las luces encendidas. Todo fue bien hasta una noche, en
la que sus padres no estaban, hubo un apagón que duró mucho tiempo, por culpa
de eso el pobre Nacho murió de terror.
Lo sepultaron en el panteón de belén, en
el cual, cada noche el velador encontraba el cajón fuera de la tumba, lo cual
se le hacía muy raro. Una y otra vez lo metía y lo metía dentro de la tumba, y
una y otra vez lo encontraba afuera. Cansado de esto le dio aviso a los padres
del niño difunto, ellos le contaron que el niño le tenía miedo a la obscuridad,
y que por favor dejara el cajón por la parte de afuera.
Obedeciendo, el velador lo dejó en donde
se lo habían indicado, y desde ese día se dice que el alma de nachito pudo
descansar en paz.
Hoy en día el panteón se mantiene como
un lugar en donde se hacen recorridos nocturnos, en los cuales se cuentan
historias como esta, y también se puede observar el féretro de Nacho fuera
de lugar, al cual la gente le deja dulces y juguetes para que no les haga
travesuras mientras se encuentran ahí.
Ojala que les haya gustado esta
historia.
|